Lo ocurrido el viernes pasado en Sausalito, cuando un “hincha” de la UC lanzó, sin razón alguna, un hueso a la cancha para darle en la cabeza a un Carabinero, llama a la reflexión.
por Cristián Neira
Muchos hemos sido víctima de la represión policial, me incluyo. Eso no justifica el andar actuando de esa manera frente a cualquier oficial vestido de verde. Pero este tema va más allá, nos invita pensar cuál es la razón que tienen algunos para ir al estadio.
Muchos están cansados de las disputas internas, de problemas y peleas dentro de la barra, pues lo único que hacen es poner en peligro el fin de ir a San Carlos de Apoquindo: alentar a Católica. Otros tantos estamos en desacuerdo con personas que sólo van a carretear, a quedar curados como “huasca” o a pelear para hacerse la “ficha” de choro, pero dejan de lado algo muy importante: La UC.
Lamentablemente, hechos como estos han alejado a muchas personas de la barra, no hablo del estadio, pero sí de Los Cruzados, de esa hinchada que tenía ganada de sobra el título de “La del Carnaval”.
Hay que tener mucho cuidado con estos “personajes”, pues esta vez la sacamos barata, pero en otra ocasión puede ser peor. Podemos recibir un castigo grande, como por ejemplo, que Católica juegue sin público. Eso sería terrible, porque por culpa de estos descerebrados que van a ganarse el cartel de barra brava, podemos terminar perjudicados los que realmente queremos a la UC y vamos a alentarla al estadio.